
La Argentina es el único país del continente que posee todas las especies de felinos presentes
en Sudamérica. A excepción del lince rojo (Lynx rufus) y el lince de Canadá (Lynx canadensis),
que sólo habitan en América del Norte, las diez especies restantes del continente poseen parte
de su distribución en Argentina. Este hecho coloca al país entre los privilegiados desde el
punto de vista de la biodiversidad, pero también le confiere la responsabilidad ineludible de su
conservación como un muestrario de la riqueza del grupo a nivel continental.
Sin embargo, es muy poco lo que se conoce sobre la mayoría de estas especies. Desde el yaguareté
(Panthera onca) al gato huiña (Oncifelis guigna), el mayor y el menor de los felinos americanos,
respectivamente, todos los gatos silvestres sudamericanos resultan casi desconocidos para la
ciencia. Como resultado, es difícil pronosticar el efecto que tendría sobre sus poblaciones la
modificación o fragmentación del hábitat, la proliferación de actividades humanas como la
ganadería o el turismo, la introducción de especies exóticas o la contaminación. Ante este
panorama, la Asociación para la Conservación y el Estudio de la Naturaleza (ACEN) inició en 1999
un proyecto de investigación (denominado “Proyecto Gatos del Monte”) con el objetivo de generar
información original que permita conocer los hábitos de vida y el estado de conservación de dos
de los pequeños felinos silvestres con mayor distribución en el país: el gato montés y el gato
de los pajonales. Para ello, se seleccionó para el trabajo de campo al Parque Nacional Lihué
Calel, ubicado en el centro del país.
La información generada permitirá reconocer los requerimientos ecológicos de estas especies y
brindará una aproximación a la problemática de conservación que enfrentan. De esta manera,
podrán delinearse pautas de manejo o estrategias de conservación basadas en información concreta
que hagan posible su preservación en el marco del desarrollo social y económico regional.


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